Más de 800 estudios científicos respaldan la seguridad del uso del glifosato

Sala Constitucional rechazó recurso de amparo presentado por vecinos de Bagaces contra el glifosato

 

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos reafirma que el glifosato no es carcinógeno

 

 

San José, 14 de mayo del 2019.

En un fallo del pasado 26 de abril la Sala Constitucional rechazó un recurso de amparo presentado por vecinos de la zona de Bagaces, contra el glifosato.

En cuanto a la prohibición del uso del glifosato, la Sala Constitucional indicó que este caso en particular se trata de un tema estrictamente técnico, que amerita una revisión profunda de los estudios y análisis presentados, tanto por el Ministerio de Salud como por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, lo cual excede la materia sumaria del recurso de amparo por lo que no puede respaldar el criterio de una autoridad pública en detrimento de otra, ya que ambas son especialistas en la materia.

 

El fallo de la Sala IV al recurso de amparo presentado por los vecinos de Bagaces reafirma nuestra perspectiva de que la discusión sobre el uso del glifosato en Costa Rica debe basarse en criterios científicos y técnicos y no ideológicos. No hay evidencia concluyente que vincule el uso del glifosato a la incidencia de cáncer o de la enfermedad renal crónica, por lo que el impacto negativo que se puede generar por una decisión arbitraria podría ser muy alto para nuestros agricultores”, indicó el señor Federico Lizano, presidente de la Cámara de Insumos Agropecuarios.

En el ámbito internacional, este razonamiento fue respaldado el pasado 30 de abril por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), que en su proceso de análisis para volver a aprobar el glifosato para uso agrícola en ese país reafirmó que el glifosato no es carcinógeno y que la EPA no ha encontrado riesgos para la salud pública por los usos registrados actuales del glifosato.

La valoración de la EPA se basa en una revisión exhaustiva del peso de la evidencia, incluso de la posición de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), único de los cuatro programas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que ha reportado un hallazgo de carcinogenicidad y el cual no es de carácter regulatorio. De acuerdo con la EPA, su evaluación independiente del cáncer es «más sólida» y «más transparente» que la revisión de la IARC, que solo consideró un subconjunto de estudios publicados, incluidos en la evaluación de la EPA y cuya decisión se realizó sin reuniones abiertas al público, proceso de comentarios públicos o revisión por pares externos.

Trayectoria de seguridad

Por más de cuatro décadas los agricultores de 160 países del mundo han sacado provecho del glifosato como una eficiente herramienta para el control de maleza, debido a su amplio espectro, su rentabilidad y su robusto perfil de seguridad.

 Los productos a base de glifosato no sólo funcionan bien sobre la mala hierba, sino que también ayudan a los agricultores a cultivar de manera más sustentable, pues contribuyen con la práctica de la «labranza de conservación». Este es un mecanismo que permite disminuir la erosión del suelo y las emisiones de carbono, aumenta la retención de materia orgánica, la conservación de nutrientes y el equilibrio ecológico del suelo.

“Nosotros en la Cámara de Insumos Agropecuarios defendemos el derecho que tienen los agricultores de disponer de una herramienta que contribuya a mejorar la productividad de sus fincas y que además está catalogado como un producto seguro y lucharemos para no perder en Costa Rica esta herramienta, afirmó el señor Federico Lizano, presidente de dicha Cámara.

Cuando se trata de evaluaciones de seguridad, ningún otro herbicida ha sido analizado en la misma medida que el glifosato. Más de 800 estudios científicos, la Agencia de Protección Ambiental de los EUA (EPA), los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), y las autoridades regulatorias alrededor del mundo han concluido que el glifosato no representa un riesgo para la salud humana, la vida silvestre o el medio ambiente.

Del 2017 a la fecha 10 organismos internacionales regulatorios ubicados en los Estados Unidos, Europa, Canadá, Corea, Japón, Nueva Zelanda y Australia han reafirmado públicamente que glifosato no causa cáncer. Además, en mayo de 2016, la Reunión Conjunta de la FAO/OMS sobre Residuos de Plaguicidas (JMPR) concluyó que «el glifosato tiene poca probabilidad de representar un riesgo cancerígeno a humanos a partir de la exposición dietaria».

Para más información contacte a Suly Sánchez Carvajal

al 8312-8541 / 2240-2333